Hoy en día todo lo que tiene que ver con Social Media y Marketing online está sobredimensionado: las empresas buscan un Community Manager sin saber muy bien para qué, aparecen numerosas ofertas de trabajo (algunas de las cuales rozan la falta de respeto), proliferan seminarios y conferencias a cargo de nuevos “guruses”, se repiten los descuentos páginas web, etc. En general, a la hora de hacer un curso hay un conjunto de elementos, todos ellos relevantes, que la mayoría de gente coincide en estudiar detenidamente antes de decidir si realizar o no dicho curso, y en relación a los cuáles, planteo algunas preguntas:
- La organización (quién).- Universidades, Fundaciones, Escuelas de negocio, Asociaciones… ¿nos fiamos de una escuela virtual especializada en Social Media, Marketing online y Community Management que ya lleve varias ediciones de un curso, o buscamos el prestigio de alguna Universidad aunque sea la primera edición que incorpora esta materia a su oferta formativa? ¿Valoramos la posibilidad estudiar en otro idioma?
- El precio (cuánto).- Es sin duda una de las grandes barreras de acceso a según qué formación. En general los precios son elevados, pero la diferencia entre que sea caro o no va en función de la utilidad y los conocimientos adquiridos. En cualquier caso, es habitual también plantearse las siguientes cuestiones: ¿es caro un curso de una semana que cuesta 900 €? ¿Tendemos a pensar que los cursos más caros son mejores? Si compramos viajes, relojes, o ropa, ¿debemos desconfiar de los cursos con descuento anunciados en Internet?
- La modalidad (cómo).- Aquí tenemos también posibilidad de elegir casi a la carta; en la actualidad es habitual conjugar las sesiones presenciales, con los seminarios online, y con el trabajo personal pero, ¿nos gusta tener un horario determinado y una planificación establecida o preferimos mayor flexibilidad a la hora de trabajar? ¿Somos capaces de estudiar y aprender por nuestra cuenta o nos parece más interesante asistir a clase?
- El número de horas (cuándo).- Este es uno de los grandes paradigmas de la formación, por la variedad, por su intangibilidad y por su dificultad de valoración. Si vemos un curso de experto de 25 horas, ¿lo hacemos en busca del “experto” para justificar la titulitis o desconfiamos porque en 25 horas no se llega ni a la “e” de experto? Otro caso es el de uno de 450 horas, pero con 350 de trabajo personal ¿pensamos que es demasiado tiempo para trabajar por nuestra cuenta o nos atrae porque al ser muchas horas da impresión de ser un curso completo? El mismo planteamiento lo podríamos hacer con la proporción de teoría y práctica; ¿preferimos formación en la que nos explican la teoría para luego aplicarlo por nuestra cuenta o somos de l@s que pensamos que la teoría está a un clic de distancia y optamos por el “learning by doing”?
- El programa del curso (qué).- Es relativamente frecuente encontrar formación online, en la que para acceder a la programación didáctica, nos solicitan un registro (nombre y correo) para mandarte la información…ya eso, a mí por lo menos, me echa para atrás, pero a lo que vamos, ¿buscamos programas muy concretos en los que se entra en profundidad en la materia en cuestión o programas generales en los que sólo se dan nociones básicas de una temática más amplia? Un curso de Community Management de 40 horas, ¿es corto o largo? ¿A qué nivel se queda esta formación? Después de este curso ¿eres un Community Manager?
- El personal docente (quién).- Este es un factor fundamental, al que en ocasiones creo que no le prestamos la atención que se merece; y si no, pensemos, ¿”googleamos” a l@s profesores y/o conferenciantes? ¿Nos inspiran más confianza l@s profesores y/o conferenciantes porque salgan en las fotos de sus perfiles con trajes o muy arreglad@s, o todo lo contrario? ¿Qué opinión nos merece una persona cuyo perfil de Linkedin está desactualizado o no tiene ninguna formación en los últimos 3 años? ¿Sufrimos del mal de la titulitis? ¿Preferimos docentes de profesión o empresari@s que imparten formación?
- La bolsa de trabajo (para qué).- Dada la actual situación económica, y las enormes dificultades en el mundo laboral, hay gente que valora muy positivamente este elemento, pero ¿es realmente una oportunidad para l@s alumn@s de poner en práctica lo aprendido o es una forma barata de conseguir profesionales cualificados para las empresas? ¿Qué continuidad tienen estas becas, prácticas, etc…?.
En definitiva, creo que síexiste esto que se ha venido a llamar burbuja del Social Media (y que por supuesto, afecta a la formación); además, creo en la formación continua y admiro a la gente que aplica la máxima de aprender algo nuevo cada día, pero tengo claro que a pesar de ser un factor necesario, no es suficiente, y que l@s profesionales en general, y del Social Media en particular, se hacen a sí mism@s, día a día, dedicándole muchas horas de trabajo y no sólo a base de acumular cursos, por estupendos que sean. Y finalmente, me parece también que el Social Media ha venido para quedarse, que su aplicación es una realidad, que tiene un enorme recorrido y que va mucho más allá de una moda pasajera.
Si de algo estoy seguro, es que el tiempo ayudará a racionalizar toda esta vorágine que existe alrededor del Social Media y que como siempre, pondrá a cada cual en su sitio (llamémoslo “selección natural” como decía en este post Juan Luís Polo (@juanluispolo) hace ya casi 1 año…). Ah! y por cierto, hablando de sitios, si queréis seguir charlando sobre estos temas, nos vemos el jueves 29 en el Tapas&Tweets de Sevilla, en el Café República o bien por streaming.
#mañanamasymejor ;D
Podéis encontrarme en @j_callejo













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